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Impresión en 3D: innovación tecnológica y creatividad al servicio de la sociedad

  • 10 Abril

Estos son los ingredientes para hacer que un pedazo de plástico, metal, cerámica o papel, facilite la vida a muchas personas hoy en día. Es la impresión en 3 dimensiones o 3D. Las áreas de aplicación de esta tecnología en alza, pasan por el ámbito sanitario, aeroespacial, retail, arquitectónico, automoción, defensa, educación, artístico, alimentario, diseño industrial… Son numerosas las posibilidades que se abren en el mundo empresarial y en el ámbito social.

¿En qué consiste?

La impresión en 3D consiste en la reproducción de un objeto, en sus tres dimensiones, previamente diseñada en un ordenador. Los materiales que pueden utilizar las impresoras 3D en sus reproducciones abarcan desde productos orgánicos hasta metales, plásticos, gomas, papel o incluso materiales cerámicos. Estos materiales se calientan hasta hacerlos volubles y manejables, para disponerlos en formas de capas, dando origen al objeto diseñado inicialmente en el ordenador. Este proceso también se denomina fabricación por adición.

Éstos son los ingredientes para hacer que un pedazo de plástico, metal, cerámica o papel, facilite la vida a muchas personas hoy en día. Es la impresión en 3 dimensiones o 3D. Las áreas de aplicación de esta tecnología en alza, pasan por el ámbito sanitario, aeroespacial, retail, arquitectónico, automoción, defensa, educación, artístico, alimentario, diseño industrial… Son numerosas las posibilidades que se abren en el mundo empresarial y en el ámbito social.

“”Han nacido nuevas ideas sanitarias que se apoyan en la tecnología tridimensional para hacerlas realidad y mejorar la vida de los pacientes

Las grandes cadenas de producción dejaron de ser el único método de creación en el ámbito industrial
El concepto de impresión en 3D es relativamente reciente.
Fue en el año 1984 cuando Chuck Hull patentó en EEUU un sistema denominado stereolitography.
Dos años más tarde se creó la empresa 3D Systems.
Tras ella, otras empresas surgieron en el sector con la misma finalidad y tecnología, convirtiendo el sistema de prototipado rápido en un concepto comercial al alcance de la sociedad.
Este fue el comienzo de una nueva “revolución industrial”
Las grandes cadenas de producción dejaron de ser el único método de creación en el ámbito industrial
El concepto de impresión en 3D es relativamente reciente.

¿Por qué utilizar la impresión 3D?

Puede parecer una película de ciencia ficción, pero no, es la realidad. Hoy en día, las impresoras 3D permiten la producción –algo limitada, es cierto- de objetos personalizados, creados a partir de nuestra imaginación, diseñados en un ordenador, producidos en tiempo record y con un coste asumible. Inicialmente, las impresoras en 3D se utilizaban para generar prototipos a nivel industrial, hacer primeras muestras de fabricación y detectar los errores a corregir. Las mejoras que se conseguían en calidad, exactitud, diseño y eficacia de la pieza, hicieron que la impresión 3D y sus posibilidades, ganasen un hueco en los departamentos de Investigación y Desarrollo de muchas empresas. A día de hoy, las aplicaciones que encontramos son tan diversas como dispares. Y la lista sigue creciendo.

Aplicaciones en la vida real

De las necesidades sociales que se generan a diario en el mundo, nacen nuevas ideas sanitarias que se apoyan en la tecnología tridimensional para hacerlas realidad. La Universidad Nacional de Singapur es un claro ejemplo de ello.

En diciembre de 2016 anunció la posibilidad de fabricar medicamentos personalizados: un solo comprimido en el que concentrar los distintos fármacos necesarios para el paciente. Dosis más exactas, capaces de combinar varios fármacos a la vez y, sobre todo, adecuadas a las necesidades médicas de cada paciente. En el campo de la ortopedia, la producción de piezas en 3D ha aportado numerosas ventajas:

Ventajas de la impresión en 3D en el campo de la ortopedia

En países de recursos económicos reducidos y/o en guerra, posibilita la rehabilitación de personas que han quedado mutiladas, dándoles una segunda oportunidad para valerse por sí mismos.
El precio de las piezas generadas es relativamente económico si se compara con la producción tradicional. Una prótesis deportiva de fibra de carbono puede superar los diez mil euros de coste frente a los treinta y cinco euros que puede costar una mano ortopédica generada a través de una impresora 3D. La diferencia es abismal.
La producción low cost de piezas ortopédicas, permite además, que las prótesis de los niños puedan ser revisadas en el tiempo y ser sustituidas por otras, en función del crecimiento y necesidades físicas del menor.

En España, el Hospital Gregorio Marañón ha aplicado la tecnología 3D, según anunciaba en septiembre de 2017, al hacer uso de la filosofía de impresión in-house, o integrada en el propio centro. Es decir, han sido capaces de iniciar el proceso de producción con el análisis de la imagen médica y su recreación en 3D, para posteriormente crear la pieza final en el propio hospital.

El estado en el sector educativo

Del mismo modo que los ordenadores, las tablets y las pizarras electrónicas ya forman parte del día a día de los menores, también lo harán en un futuro, no muy lejano, las impresoras 3D. Éstas pueden utilizarse en todas las fases del sistema educativo, ayudan a los estudiantes a asimilar los contenidos explicados por el profesor, fomentan la creatividad y participación de los estudiantes en el aula. En definitiva, ayudan al estudiante a ver esta “nueva” tecnología como un camino más en la resolución de problemas y en el proceso de aprendizaje.

Y por sorprendente que parezca, las impresoras 3D también tienen su espacio en la cocina. Son capaces de producir postres de formas artísticas imposibles o presentar alimentos con texturas desconocidas para el comensal más sibarita.

También jugando con las texturas y los materiales, la moda ha encontrado en la impresión 3D un filón. Vestidos, camisetas e incluso ropa interior ya han salido a la pasarela para sorpresa de muchos.

Y si de gustos se trata, ¿qué mejor que la creación personalizada de juguetes para los más pequeños de la casa? La clásica muñeca Mariquita Pérez ya puede reproducirse con la cara de su hija gracias a la colaboración que mantiene con la compañía HP. Es lo que han denominado “la muñeca del siglo XXI” y hace posible la personalización de la muñeca de acuerdo a las indicaciones del futuro propietario.

Un sector en crecimiento

Según el estudio presentado por el Departamento de Empresa y Empleo de la Generalitat de Cataluña, “Estado actual y perspectivas de la impresión en 3D” (Dic. 2014), la expansión de la impresión en 3D durante los últimos años se ha debido fundamentalmente a varios motivos:

Motivos de la expansión de la impresión 3D

La disponibilidad de nuevos materiales con mayores funcionalidades y prestaciones.
El vencimiento de algunas patentes industriales, lo que daba vía libre al sector educativo y a pequeñas empresas a iniciar nuevos proyectos utilizando la impresión 3D con aparatos económicamente asequibles.
El marketing realizado por las empresas líderes del sector, impulsando la información sobre las posibilidades y ventajas de la tecnología 3D en el uso empresarial e incluso, personal.

Para la consultora EY en su estudio “Global 3D Printing Report 2016”, la aplicación industrial de la tecnología 3D existe desde los años ochenta, pero es en la última década cuando ha registrado un crecimiento exponencial. De hecho, el informe recoge una previsión de incremento del 25% hasta 2020, lo que elevaría el valor de mercado hasta los 12.100 millones de dólares.

Por cierto, ¿has pensado ya en comprarte una impresora 3D?

Fuente: El Mundo

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